Tal vez nos sorprenda, pero estudiando nuestra mente, descubrimos nuestro corazón. Liberando la mente, abrimos nuestro corazón, y nuestra visión de libertad se expande de manera natural para incluir a otros.

En vez de protegernos a nosotros mismos de la confusión y el caos,  empezamos a apreciar esa confusión como algo lleno de oportunidades para entrenar aún más nuestra mente.

– Dzogchen Ponlop Rinpoché

Entrenamiento de la mente

Luego de un año de enfoque en la práctica de shámata-vipashana, el Camino de meditación de Nalandabodhi se amplía para incluir prácticas de entrenamiento de la mente (lóyong en tibetano). En esta etapa confiamos en las instrucciones tradicionales del budismo indio y tibetano para entrenar la mente en las cualidades de bondad amorosa, compasión y bodichita, el corazón del despertar. Por ejemplo, los “Siete puntos de entrenamiento de la mente” constituyen un sistema budista clásico con una serie de lemas que se pueden memorizar y usar para invertir patrones habituales de egocentrismo. El entrenamiento de la mente, o práctica de lóyong, nutre nuestra capacidad de querer a otros tanto como nos queremos a nosotros mismos.

Aprendemos también otra técnica de meditación llamada “dar y tomar”, que utiliza el ritmo de la respiración para tomar el sufrimiento de los seres y ofrecerles cuidado, amor y deseos de felicidad.

Las prácticas de corazón abierto del entrenamiento de la mente, combinadas con la mente asentada de shámata y los discernimientos de vipashana, suavizan el corazón y nos llevan a reconocer la compasión fundamental, que es inherente a todos los seres, a pesar de la confusión que casi siempre nos impide experimentarla por completo.

Los cuatro recordatorios

Más adelante, como estudiante de Nalandabodhi practicas la contemplación al reflexionar sobre “los cuatro recordatorios”, que son cuatro pensamientos que alientan nuestra práctica y nos inspiran a proseguir en el camino de la liberación.

  1. El precioso nacimiento humano
  2. La muerte y la impermanencia
  3. El karma, causa y efecto
  4. Los defectos de samsara (la existencia confusa y cíclica)

Reflexionando repetitivamente sobre estos cuatro recordatorios, profundizamos en nuestra convicción para que nuestra libertad a escuchar y practicar las enseñanzas budistas no solo es rara, sino también fugaz. Obtenemos un sentido de urgencia, que nos ayuda a dimensionar la preciosa oportunidad que tenemos (la libertad y las herramientas para practicar el darma). De este modo, nos motivamos para seguir los pasos hacía la liberación de nuestra mente de la confusión y de los patrones habituales negativos . Al mismo tiempo, también cultivamos un corazón solidario, reconociendo las características que compartimos con todos los seres sensibles que sufren como resultado de la confusión.

Después de terminar una contemplación de dos semanas de cada uno de los recordatorios, analizamos el significado personal de cada uno de ellos con nuestro instructor de práctica (IP). Este análisis suele tomar la forma de un ensayo escrito por el estudiante, que se envía al IP.

Votos de bodisattva

La sección Entrenamiento de la mente del Camino de Meditación produce fruto cuando tomamos el voto de bodisattva: una aspiración y un compromiso para trabajar continuamente ayudando a todos los seres a liberarse del sufrimiento y reconociendo su más profundo potencial: el despertar completo y perfecto.